¿Cómo funciona tu cerebro?

Durante muchos de los post anteriores he hablado acerca de la incidencia de ciertos estímulos sobre el cerebro, citando en algunos casos las partes del mismo implicadas en cada experiencia. Sin embargo: ¿Cómo clasificamos el cerebro?

El cerebro humano es el órgano mejor adaptado y desarrollado, es la herramienta que nos ha permitido evolucionar y sobrepasar al resto de especies de nuestro planeta y aún así, a pesar de todos los adelantos cientificos, seguimos sin saber gran cosa sobre el mismo.

Sin embargo gracias a algunos de estos adelantos, podemos saber algunas de las áreas que se activan frente a determinados estímulos, y gracias a la labor de algunos especialistas como McLean podemos comprender un poco mejor de dónde venimos y cómo hemos llegado hasta aquí.

McLean es el llamado creador de la teoría del cerebro triuno. Este curioso nombre proviene de su clasificación del cerebro en tres partes: el cerebro reptiliano, el límbico y el neocortex. Juntos forman el cerebro humano, cada uno realizando una aportación distinta a los complejos procesos que ocurren de forma consciente e inconsciente, de la forma siguiente:

  • El cerebro reptiliano o “R-Complex” – como lo denomina el autor –  se encuentra en la parte más profunda del órgano y es a su vez la parte más  antigua y menos evolucionada de las tres. Su misión es controlar las funciones vitales como los latidos del corazón, la respiración involuntaria, la temperatura corporal, los bulbos olfativos y el balance o estabilidad. Este cerebro contiene las mismas estructuras que se pueden encontrar en el cerebro de los reptiles como son el tronco cerebral y cerebelo, sin embargo la verdadera razón de su nombre es que en los reptiles, usándolos como ejemplo,  es este sistema el que controla el comportamiento.
    Es fiable en cuanto a que es rutinario y repetitivo, pero por esa misma razón tiende a ser rígido y compulsivo, además de no aprender de los errores. Su importancia en el Neuromarketing radica en que es aquí donde se generan los impulsos más básicos. Si tenemos que cuenta que entre un 85% y un 90% de las adquisiciones realizadas se puede categorizar como compra impulsiva es vital saber llegar correctamente a esta parte.
  • El cerebro límbico emergió junto con los primeros mamíferos. Puede almacenar recuerdos de comportamientos o situaciones que provocaron experiencias agradables y desagradables, así que es responsable de las llamadas emociones humanas. Su función principal en los primeros mamíferos era la supervivencia evitando el dolor y repitiendo el placer.
    La estructura del cerebro límbico está formada por el hipocampo, la amígdala y el hipotálamo. Además, es el lugar donde se asientan los juicios de valor que emitimos, a veces de forma inconsciente, los cuales ejercen una marcada influencia en nuestro comportamiento. Es decir, se encarga de procesar si una idea es buena o mala basándose en esos juicios de valor.
    Sin embargo, no podemos decir que todas las emociones se localicen en un solo punto. Debido a la cantidad de conexiones de este cerebro con el Neocortex – del que hablaremos a continuación- es muy complicado, por no decir imposible, separar emociones puramente límbicas o puramente corticales.
  • Por último nos encontramos con el Neocortex, cerebrum o neopallium, el cual cobró verdadera importancia por primera vez con la aparición de los primates y culminó su evolución en el cerebro dividido en dos grandes hemisferios. Estos hemisferios son los que han jugado un papel determinante en el desarrollo del lenguaje, pensamiento abstracto, imaginación y consciencia. Es decir, las características que nos diferencian del resto de animales. El mismo McLean define esta zona como “la madre de la invención y el padre del pensamiento abstracto”. Es altamente flexible y posee una capacidad de aprendizaje prácticamente infinita.

    En el ser humano el neocortex representa dos tercios de la masa cerebral total y, aunque el resto de los mamíferos poseen también esta capa, ésta es relativamente pequeña y con pocos o ningún pliegue (indicador de una mayor superficie, complejidad y desarrollo).La diferencia es tal que un ratón sin cortex o corteza puede actuar de forma aparentemente normal mientras que un ser humano sin corteza se encontraría en estado vegetal.

En el Neuromarketing esta sección demuestra su importancia al ser el origen de las ideas y el razonamiento consciente.

Fuente: CANADIAN INSTITUTE OF HEALTH RESEARCH. “The evolutionary layers of the human brain”. http://thebrain.mcgill.ca/

2 thoughts on “¿Cómo funciona tu cerebro?

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